Taija Rae nació el 15 de agosto de 1962 en una pequeña ciudad del estado de Washington, en el noroeste de Estados Unidos. Su infancia transcurrió en un entorno familiar conservador, donde el arte y la expresión corporal no eran temas habituales. Sin embargo, desde muy joven mostró una curiosidad innata por la actuación y la comunicación no verbal. Durante su adolescencia, se mudó a Seattle para estudiar danza clásica y teatro, disciplinas que pulieron su presencia escénica y su capacidad para conectar con el público. Fue allí donde comenzó a cuestionar las normas sociales establecidas, un rasgo que marcaría su trayectoria posterior.
A finales de la década de 1970, Taija Rae se trasladó a Los Ángeles con la intención de abrirse camino en el mundo del espectáculo convencional. Trabajó como modelo de pasarela y actriz de reparto en pequeñas producciones independientes, pero las oportunidades eran limitadas. Fue en 1981, mientras asistía a un evento de la industria del entretenimiento, cuando un director de cine para adultos notó su carisma natural y su facilidad para posar frente a la cámara. Después de varias conversaciones y una cuidadosa reflexión, decidió aceptar su primera oferta. Su debut llegó en 1982 bajo el seudónimo «Taija Rae», un nombre que combinaba su gusto por los sonidos exóticos con su deseo de crear una identidad artística diferenciada.
Entre 1983 y 1990, Taija Rae se convirtió en una de las figuras más reconocibles del cine erótico estadounidense. Trabajó con estudios como VCA Pictures, Caballero Home Video y Elegant Angel, participando en más de doscientas producciones. Su estilo se caracterizaba por una mezcla de naturalidad y entrega total a cada escena, lo que le valió críticas positivas dentro del gremio. En 1986 recibió el premio «Best Supporting Actress» en los AVN Awards por su actuación en la película Sexual Odyssey, un reconocimiento que elevó su estatus profesional. Más allá de las filmaciones, también incursionó en la dirección de escenas y en la producción de contenido para revistas especializadas, ampliando así su influencia en el sector.
Fuera de los sets, Taija Rae siempre fue una persona reservada. Se casó en dos ocasiones, primero con un técnico de iluminación a quien conoció en un rodaje y luego con un empresario ajeno a la industria. Ambos matrimonios terminaron en divorcio, y tras el segundo decidió alejarse gradualmente del ambiente. En 1994 anunció su retiro definitivo del cine para adultos para dedicarse a proyectos personales, entre ellos la apertura de una pequeña galería de arte en el área de San Francisco. Allí combinó su pasión por la fotografía y la pintura, aunque nunca buscó exponer públicamente esa faceta. En la actualidad, vive en una comunidad costera de California y mantiene un perfil bajo, alejada de los reflectores pero sin negar su pasado, al que considera una etapa de aprendizaje y autodescubrimiento.